No hay nada más frustrante que subirse a la báscula, darse cuenta de que, a pesar de haber sido una persona disciplinada en cuanto al ejercicio y la dieta, padeces un estancamiento en la pérdida de peso. Sin embargo, este fenómeno es más común de lo que se cree.
Se recomienda que las personas sanas reduzcan unas 600 calorías al día para perder aproximadamente medio kilo a la semana.
Para un hombre promedio, que debería consumir 2500 kilocalorías (kcal) al día, esto se traduciría en una reducción a 1900 kcal diarios; mientras que para una mujer con un consumo de 2000 kcal al día, la reducción sería a 1400 kcal diarios.
A pesar de que esto ha demostrado ser una forma eficaz de perder peso, muchas personas descubren en algún punto que su progreso finalmente se detiene a pesar de seguir una dieta estricta.
Entendiendo el estancamiento en la pérdida de peso
Es importante entender que no es anormal observar un estancamiento en el progreso de la pérdida de peso. De hecho, esto es muy común entre quienes intentan bajar de peso y probablemente no se deba a errores en los hábitos alimenticios o en la forma de ejercitarse.
Hay factores que pueden contribuir a un estancamiento, todos ellos relacionados con el funcionamiento del cuerpo cuando se encuentra en un déficit calórico sostenido.
Para empezar, al comenzar tu proceso de pérdida de peso, podrías notar que pierdes mucho peso en las primeras semanas. Esto se debe a que tu cuerpo quema repentinamente la energía almacenada y a que se elimina el peso líquido.
Sin embargo, a largo plazo, el metabolismo puede disminuir como resultado de un déficit calórico, y un metabolismo más lento implica una pérdida de peso más pausada.
Tips para superar este fenómeno
Antes de considerar perder aún más peso, es importante tener en cuenta si ya has alcanzado tus objetivos y si debes continuar con la dieta. Si sientes que necesitas progresar más, hay algunas cosas que puedes hacer.
Un estudio destaca la importancia de examinar la ingesta dietética y los niveles de ejercicio actuales. Puede ser beneficioso chequear si consumes los alimentos adecuados que contribuyen a la pérdida de peso, como más frutas y verduras en lugar de comida chatarra.
Además, aumentar la actividad física puede ayudar a activar tu metabolismo. Considera incorporar más cardio o entrenamiento de resistencia a tu rutina, lo cual también puede facilitar el crecimiento muscular y ayudarte a alcanzar tus objetivos.
Si te preocupa tu peso o te cuesta bajarlo, a pesar de tus esfuerzos, es importante consultar con tu médico y/o especialista para que te brinde una orientación personalizada de acuerdo con tu caso.
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